1. El jefe hace del trabajo una carga, el líder un privilegio. Para el jefe el trabajo es una faena ingrata o un quehacer desagradable, el líder, por el contrario, sabe darle su verdadera dimensión, como un elemento que desarrolla a las personas, las hace crecer, les ayuda a mejorar, les motiva a servir a los demás para que ellos mismos den un buen ejemplo. El líder sabe transmitir que un trabajo bien hecho deja una profunda satisfacción en quien lo realiza, además de mejorarlo como persona, no sólo en las habilidades propias del trabajo realizado sino, también, en las virtudes de quien lo hace bien como son el orden, la laboriosidad, la concentración etc. 2. El jefe sabe cómo se hacen las cosas, el líder enseña cómo deben hacerse. El conocimiento lo tiene el jefe, es de él y a veces lo comparte. El líder, en cambio, está preocupado en que dicho conocimiento lo tengan sus seguidores y no enseña sólo como “transmisor”, logra que los trabajadores se interesen y ellos mismos apre...
Innovación en Gestión Humana.
